lunes, 14 de junio de 2010

Nº 24. — AFECCIONES CARDÍACAS, OXIGENACIÓN INSUFICIENTE, AFECCIONES DE LOS OJOS Y MUERTE




Nº 24. — AFECCIONES CARDÍACAS, OXIGENACIÓN
INSUFICIENTE, AFECCIONES DE LOS OJOS Y MUERTE

pág. 328

Buenos aspectos: Marte en trígono con la Luna y sextil con Saturno;
Urano trígono con Neptuno y Júpiter sextil con Neptuno y Urano.
Malos aspectos: La Luna en conjunción con Antares y oposición con
Saturno y Venus; el Sol en conjunción con la Cola del Dragón y en cuadratura con
Júpiter y Mercurio en cuadratura con Marte.
La Luna en el Ascendente en Sagitario hace al paciente inquieto e
inestable, pero no incapaz, debido a que la Luna forma también un trígono con
Marte. Este aspecto da a la enferma mucha más energía que la que por regla
general poseen los do Sagitario. Aun la oposición de la Luna con Saturno y Venus,
que roba a la vida su alegría y la hace melancólica, es, en cierto sentido, una
ayuda; pues le da una persistencia y resistencia que no la dejará caer en poder de
la enfermedad. Mercurio en cuadratura con Marte indica que tiene un
temperamento muy vivo, y como Mercurio está en Tauro, el signo de la voz, esta
desgracia característica se manifestará en una lengua indomable. Esto la dañará
seriamente desde un punto de vista físico, por no decir nada de las injurias más
deplorables espirituales, porque Marte está en Leo, el signo del corazón, y esto
siempre predispone a palpitaciones. Está en sextil con Saturno, pero aun los
buenos aspectos con Saturno son enemigos. El Sol, que es el regente del
corazón, está en conjunción con la saturnal Cola del Dragón.
Los nervios también están afectados por la cuadratura de Marte con
Mercurio, de aquí que el corazón esté muy lejos de estar normalmente equilibrado
y los impulsos del temperamento que esta persona está propensa a exteriorizar a
la menor provocación, ocasionarán en algún momento algún serio ataque al
corazón, sometiendo a este órgano a una tirantez extraordinaria y restringiendo la
ya perezosa circulación, que está señalada por la cuadratura de Júpiter con el Sol
y la Cola del Dragón y también por la conjunción de Venus con Saturno y su
oposición con la Luna, pues Júpiter y Venus son, respectivamente, los regentes de
las circulaciones arterial y venenosa.
La cabeza está congestionada especialmente debido a la conjunción del Sol
con la saturnina Cola del Dragón que ocurre en Aries, el signo de la cabeza; y
Saturno, el planeta de la obstrucción, está en Géminis, el signo de los pulmones,
en conjunción con Venus. Esto indica una interferencia con la circulación de la
sangre venenosa en los pulmones. La Luna, que gobierna el aire, está en
oposición, indicando que se inspira en los pulmones una cantidad insuficiente de
aire para purificar la sangre de su carga de venenoso dióxido de carbono; y la
presencia de Saturno señala un endurecimiento de los tejidos que puede
degenerar en tuberculosis. Llamamos también la atención del lector de que
Júpiter, el regente del Ascendente, está en la casa octava y en cuadratura con el
Sol y la Cola del Dragón en la casa cuarta y todos ellos son signos cardinales.
Esto es un testimonio claro de muerte accidental, y Marte en la casa octava es el
signo de Leo, que rige al corazón, e indica que una hemorragia puede ser la causa
que produzca el fin de la vida física.
Si a esta persona se la hubiera tratado a tiempo y enseñado el dominio
propio, esta situación comprometida podría probablemente haberse evitado; aun
ahora una manifestación franca acerca del gran peligro a que la expone una gran
excitación podría conseguir una determinación de la paciente para dominar su
temperamento y de este modo alargarse la vida.
La Luna en conjunción con Antares y en oposición con Saturno, indica que
los ojos están en peligro también, y Saturno en Géminis, que es un signo
mercurial, señala afección nerviosa. La conjunción de Venus podría sugerir una
congestión de los músculos de los ojos, lo cual puede ser grandemente aliviado
por un tratamiento osteopático.
Un sanador con Leo saliendo y cuyo Saturno no estuviera en Géminis, sería
el más indicado para tratar este caso.

***

del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y de Max Heindel

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