viernes, 11 de junio de 2010

Nº 28. — ACCIDENTES A LA CABEZA — OXIGENACIÓN POBRE




Nº 28. — ACCIDENTES A LA CABEZA — OXIGENACIÓN POBRE

pág. 335


Buenos aspectos: Saturno en sextil con Júpiter y trígono de Marte con
Urano.
Malos aspectos: Júpiter en oposición con Marte y Urano; la Luna en
oposición con Venus; Sol y Mercurio en cuadratura con Urano, Marte y Júpiter.
Éste es el horóscopo de un hombre nacido el 16 de marzo del año 1865, a
las 3 de la tarde, en Inglaterra, y nos ofrece un buen ejemplo del modo en que se
manifiestan en los horóscopos los accidentes y las crisis. La mayor aflicción viene
del hecho de que el Sol y Mercurio están en conjunción cerrada en la casa octava,
que está ocupada por Piscis. Esto en sí mismo es desafortunado para la facultad
razonadora. Ambos están en cuadratura con Júpiter en Sagitario, que también
tiene una fuerte influencia sobre la mente. Pero lo peor de todo ello es que está en
cuadratura con Marte, el planeta de la energía dinámica, del impulso, etcétera, y
con Urano, el planeta de la acción precipitada como un relámpago, lo cual implica
pensamiento clarividente. Cuando la acción está dictada por la intuición generada
por buenos aspectos todo va bien y la persona es mejor que cuando se ve forzada
a usar su razón relativamente lenta. Pero cuando está generada bajo los aspectos
adversos de cuadratura u oposición, resultan todos aquellos hechos temerarios y
una falta absoluta de pensamiento y de inteligencia, y la persona es generalmente
incompetente, mentalmente hablando. De modo que vemos a la primera ojeada
que tenemos ante nosotros a una persona que debido a su debilidad mental puede
sufrir dolores y accidentes. Pero los daños que recibió como consecuencia de su
falta de precaución y previsión fueron todos en la cabeza y, como el horóscopo no
señala ninguna aflicción seria de Aries, que rige la cabeza excepto que Marte y
Mercurio, que rigen los dos hemisferios cerebrales, están en cuadratura, nos
podemos preguntar: ¿qué es lo que entonces ha producido estos accidentes?
La contestación la tenemos en la progresión del Sol que corresponde con el
momento en que esta persona fue herida, así como la Luna tiene también su parle
en estos accidentes.
En 1876, cuando nuestro sujeto contaba unos once años de edad, el Sol y
la Luna estaban ambos en conjunción con Neptuno en el signo de Aries y en
aquellos momentos sufrió un accidente que le produjo la primera herida en la
cabeza. En 1896, su Sol por progresión estaba en oposición con Saturno en Aries,
debiendo tener en cuenta que Saturno es retrógrado, de modo que aunque está
en los últimos grados de Libra, su influencia se ejerce hacia atrás en tal signo y
actúa como una opresión entre Libra y Aries afectando a la cabeza.
El Sol también estaba en paralelo con Saturno, y ésta es una de las
influencias más enemigas de toda la gama planetaria, porque destruye la vitalidad
de la persona que está bajo su férula durante una serie de años, (Uno de los
autores puede testificar esto por su experiencia personal, pues lo ha sufrido
durante diez o doce años). Al mismo tiempo la Luna progresada estaba en
oposición con Marte y Urano y en cuadratura con el Sol y Mercurio al nacer; estos
aspectos representaban severas aflicciones en tales momentos, y el pobre hombre
sufrió un daño considerable.
El tercer accidente vino en 1908, a la edad de 43 años. En tal época el Sol
estaba en oposición al lugar de la Luna radical y la Luna progresada estaba en
conjunción con Urano y Marte, en cuadratura con los radicales Sol y Mercurio. La
oposición de la Luna con el Sol ocurrió desde Tauro, que gobierna la parte baja de
la cabeza, donde fue herido.
En consecuencia de estos diversos accidentes, nuestro hombre está ahora
sufriendo de dolores de cabeza crónicos y se halla en los lindes de la locura. Se
han llamado a varios médicos para que dictaminen, pero ni uno fue capaz de
poner el dedo en la causa de la dolencia. Consultando nuestras efemérides
encontramos que durante la vida del paciente, Saturno continuará en sentido
retrógrado aun más atrás hasta llegar a Libra y que su influencia en Aries se está
haciendo más fuerte cada día. Saturno causa siempre contusiones,
magullamientos y depresión; por lo tanto, estamos convencidos de que debe
haber una depresión en el cráneo y que debe hacerse un examen para encontrarla
y extirparla. Pero las cuadraturas del Sol y Mercurio con Marte y Urano en
Géminis, que gobierna los pulmones, señalan también que hay algo anormal en la
oxigenación del sistema y Saturno en Libra indica que hay escasez de orina. Estos
defectos pueden ser remediados por ejercicios de respiración y por medio de una
dieta regulada. Cuando se haga esto se producirá por lo menos una gran mejoría.
Un médico con Aries saliendo, cuyo Saturno no se hallase en Acuario, sería
el más capacitado para atender a este paciente.

***

del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

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