miércoles, 22 de septiembre de 2010

EL MENSAJE DE LAS ESTRELLAS Max Heindel y Augusta Foss de Heindel


EL MENSAJE DE LAS ESTRELLAS

Max Heindel y Augusta Foss de Heindel


UNA EXPOSICIÓN ESOTÉRICA DE ASTROLOGÍA NATAL Y MÉDICA

EXPLICANDO EL ARTE DE LEER LOS HORÓSCOPOS

Y DIAGNOSTICAR LAS ENFERMEDADES

LEMA Y MISIÓN ROSACRUZ:

UNA MENTE PURA
UN CORAZÓN NOBLE
UN CUERPO SANO

Título Original:

“THE MESSAGE OF THE STARS”
THE ROSICRUCIAN FELLOWSHIP
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del libro "El Mensaje de la Estrellas", de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

LA EVOLUCIÓN INDICADA EN EL ZODIACO


Explicación: El Hombre representa la forma que un futuro tendrá, doblado hacia atrás y con la consciencia en el centro. La rueda que sostiene es la figura de un horóscopo detallando la afinidad química con las casas, las enfermedades características, la cualidad de los signos y los planetas que los rigen. El círculo externo es la eclíptica, es decir, la órbita del Sol y las doce constelaciones del Zodiaco.


-PRIMERA PARTE-

ASTROLOGÍA NATAL


CAPÍTULO I

LA EVOLUCIÓN INDICADA EN EL ZODIACO

Es una cosa cierta e indiscutible para los místicos el que la carrera evolutiva
de la humanidad está unida indisolublemente a las jerarquías divinas que rigen los
planetas y los signos del Zodíaco y que el pasaje del Sol y de los planetas a través
de los doce signos del Zodíaco marca el progreso del hombre en el tiempo y en el
espacio. Por lo tanto, no es de extrañar que en el curso de sus investigaciones
respecto al desenvolvimiento espiritual de la humanidad los autores hayan visto
también mucho de lo que se relaciona con el Zodíaco, el cual es la frontera o límite
de nuestra esfera evolucionaría en la actualidad. Todo esto se ha percibido en la
Memoria de la Naturaleza que arroja mucha luz sobre los pasajes obscuros de la
Biblia y las señales que se han hecho de vez en cuando y en puntos diferentes,
pero el medio de coleccionar y distinguir estos escritos disociados y unirlos en un
todo completo ha constituido un gran problema durante mucho tiempo. Aun hoy
los autores saben y sienten que lo que están escribiendo en este libro es
solamente un débil intento de dar a conocer a los estudiantes ese gran conjunto
de hechos que han venido a su conocimiento como consecuencia de sus
investigaciones de la Memoria de la Naturaleza. Sienten, sin embargo, que esto
les habrá de dar una nueva y más profunda significación de los símbolos antiguos
y que por medio de su participación de lo que ellos han encontrado, les pondrá en
línea y en disposición de recibir más luz.
Acerca de la futura evolución de los planetas el Concepto Rosacruz del
Cosmos nos dice en la página 141 1 que “Cuando los seres de un planeta han
evolucionado en grado suficiente, el planeta se convierta en un Sol, el centro fijo
de un sistema solar. Cuando los seres en cuestión han desarrollado un grado
mayor aún y consecuentemente han alcanzado su máximum de brillantez, este Sol
se expande en un Zodíaco y se convierte, por así decirlo, en la matriz de un nuevo
sistema solar. De este modo las grandes huestes de seres divinos que hasta aquel
entonces estuvieron confinados en aquel Sol, ganan libertad de acción sobre un
gran número de estrellas, y esto será el sistema que se desarrollará dentro de su
esfera de influencia. Los planetas o portadores de hombres dentro del Zodíaco
están constantemente influidos por tales fuerzas, pero en diferentes sentidos, con
arreglo al estado que hayan alcanzado en la evolución. Nuestro Sol no se pudo
convertir en un sol hasta que hubo expelido asimismo todos los seres que no
estaban lo suficientemente desarrollados para resistir el elevado grado de
vibración y la gran luminosidad de los seres que estaban capacitados para aquella
evolución. Todos los seres que ahora están sobre todos los demás planetas de su
sistema solar habrían sido consumidos de haber permanecido en el Sol. Este
visible Sol, sin embargo, aunque es un lugar de evolución de seres vastamente
desarrollados sobre el hombre, no es de ningún modo el Padre de los otros
planetas como la ciencia supone. Por el contrario, es una emanación del Sol
central, el cual es el manantial invisible de todo lo que es en nuestro sistema
solar. Nuestro visible Sol es sólo el espejo en el cual se reflejan los rayos de
energía del Sol espiritual y el Sol real es tan invisible como lo es el hombre real”.
Con esta enseñanza se nos evidenciará que las grandes jerarquías
espirituales que están guiando nuestra evolución han tenido su entrenamiento
para este camino en esquemas anteriores de manifestación, así que lo que ellos
están haciendo ahora, nosotros lo haremos algún día para los otros.
Hoy ya los más adelantados de nuestra raza están recorriendo el sendero
de la iniciación y han avanzado, por lo tanto, a estados mucho más elevados de la
condición general de nuestra humanidad presente. Se dice que aquéllos que han
pasado por la Escuela de los Misterios Menores de Mercurio y se han graduado en
la Escuela de los Misterios Mayores, están preparando ahora la evolución humana
para el Período de Júpiter. Han penetrado en el planeta Júpiter valiéndose de una
de las lunas, la cual les ha servido como de escalón. Otros hay que,
desgraciadamente, han seguido senderos diametralmente opuestos.
Leemos en el Concepto Rosacruz del Cosmos que también los habitantes
de la Tierra fueron a un mismo tiempo expelidos del Sol, debido a su incapacidad
de mantenerse en un estado adecuado para resistir las vibraciones de aquellos
seres, perjudicándose ellos mismos y perjudicando a los demás. Así también se
hizo necesario en la Época de Lemuria expeler un número de atrasados desde la
Tierra misma. Así fue como la Luna fue arrojada en el espacio para girar como un
satélite circular de nuestro planeta. Aquellos desgraciados están degenerando
gradualmente y llegará un día en el que todos tendrán que ir al planeta Saturno
que representa la puerta para el Caos. De aquí serán expelidos en el espacio
interplanetario para aguardar una época en la que, en un nuevo sistema,
encontrarán una condición favorable para su evolución ulterior.

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del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

LA PUERTA DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

LA PUERTA DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

Así, pues, el Zodíaco y los planetas son como un libro en el cual nosotros
podemos leer la historia de la Humanidad durante los estados pasados y también
nos da una clave para el futuro que está por delante de nosotros. En el Zodíaco
famoso del templo de Dendera, Cáncer no está representado como lo hacemos en
los días modernos. Allí es como un escarabajo. Este escarabajo fue el emblema
del alma para ellos y Cáncer ha sido siempre conocido en tiempos antiguos, así
como entre los místicos modernos, como la esfera del alma, la puerta de la Vida
en el Zodíaco, desde donde los espíritus que vienen a renacer entran en nuestra
condición sublunar. Está, por lo tanto, gobernado muy apropiadamente por la
Luna, la cual es el planeta de la fecundación, y es notable que veamos a
Capricornio, que es su opuesto, estar regido por Saturno, el planeta de la muerte
y del caos, el cual está místicamente dibujado como “el recolector con su
guadaña y su reloj de arena en la mano”.
Estos dos signos opuestos son, por lo tanto, los puntos sobre los que gira la
carrera del alma. Cáncer y Capricornio, respectivamente, marcan el ascenso más
elevado del Sol en el hemisferio del Norte y su inferior descenso en el hemisferio
del Sur. Observamos que durante el verano, cuando el Sol está en la esfera de
Cáncer y signos aliados, la fecundación y el crecimiento están a la orden del día.
Pero cuando el Sol está en el Sur, en Capricornio, tenemos el invierno, época en
que la naturaleza está muerta. Los frutos del verano se consumen entonces y se
asimilan por nosotros. Como la danza circular del Sol entre los doce signos
determina las estaciones del año cuando lo vemos “directo”, produciendo la
germinación de miríadas de semillas enterradas en la tierra, así como el
apareamiento de la fauna, que entonces hace al mundo mucho más alegre con las
vistas y sonidos de la vida en manifestación, y en la otra ocasión deja al mundo
mudo, confuso y abatido con la tristeza del invierno bajo el dominio de Saturno, así
también por el movimiento más lento y hacia atrás conocido como la precesión de
los equinoccios, es lo que hace que se produzca el gran cambio que se conoce
como Evolución. En efecto, esta medida de precesión del Sol marca el nacimiento
y la muerte de las razas, de las naciones y de sus religiones, pues el Zodíaco y
sus signos son la representación simbólica de nuestro pasado, presente y futuro
desarrollo.

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del libro "El Mensaje de la Estrellas", de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

CAPRICORNIO


CAPRICORNIO

Capricornio, la Cabra, no es una cabra del modo según nosotros
conocemos ese animal, sino que es parte pescado y parte cabra. Es de regencia
saturnina y el hecho de que reciba al Sol en la alborada de cada Año Nuevo,
justamente por analogía se asocia con el principio de las épocas precesionales.
Representa el estado de la evolución que cubre la transición desde el
pescado por medio de los anfibios a la forma de los mamíferos. La beligerancia de
la cabra es bien conocida y, por lo tanto, es un signo apropiado de la lucha por la
existencia, en la cual el débil perece a menos que sea capaz de ser más veloz que
sus enemigos. Esta fase del asunto está alguna vez expresada en el símbolo, al
que se dibuja a veces como parte pez y como parte antílope. Jacob, en el capítulo
49 del Génesis, arroja bendiciones sobre sus hijos que están simbolizados en los
doce signos. Allí habla de Naftalí como un “ciervo” que se ha perdido; esto es un
símbolo muy apropiado de Capricornio porque cuando el Sol se halla en él en
todos los solsticios invernales, empieza a correr una carrera a través del círculo de
los doce signos, la que debe ser completada en una época determinada: un año.

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del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

SAGITARIO







SAGITARIO

Cuando el Sol deja a Capricornio, por precesión, entra en el signo Sagitario
y éste está dibujado entre los símbolos del Zodíaco como un centauro, parte
caballo y parte hombre. De este modo indica muy apropiadamente el hecho de
que nosotros hemos progresado por medio del estado animal al estado humano.
El Centauro está en el acto de disparar su arco, mostrando que hay algo por lo
cual el espíritu humano en su peregrinaje a través de la materia, busca, que aspira
a algo que permanece más allá de su alcance, como un ideal elevadísimo, pues el
arco apunta hacia las estrellas.

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del libro "El Mensaje de las Estrellas", de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

ESCORPIO


ESCORPIO


El próximo paso en el desarrollo humano no será tanto a lo largo de líneas
físicas como en cuanto a líneas mentales. Su naturaleza está indicada por el
pasaje del Sol a través del signo Escorpio, que pictóricamente está representado
como una serpiente o escorpión, “emblema de la astucia y de la sutileza”. Es
sencillísimo ver por este símbolo que la primera facultad de la mente desenvuelta
por la humanidad infantil fue la astucia y vemos aún que esto es un rasgo
característico entre las razas inferiores, las clases inferiores y las naturalezas
inferiores, aun en nuestra humanidad actual.

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del libro "El Mensaje de las Estrellas", de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

LIBRA


LIBRA

Pero cuando el Sol entra en el signo de Libra (la Balanza) por precesión, el
equilibrio de la razón nos da un nuevo empuje en el sendero de la evolución. Bajo
el cuidado de los directores divinos, el hombre había llegado a un punto en aquel
día en el que, debido a esta nueva facultad, la razón, pudo hacérsele
completamente responsable ante las leyes de la naturaleza, y de este modo,
cosechar lo que sembrara, es decir, para que pudiera aprender la lección de la
vida por experiencia propia; el ser capaz de razonar la relación entre la causa y el
efecto, y con el tiempo aprender a gobernarse a sí mismo de modo que pueda
seguir progresando en el sendero.

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del libro "El Mensaje de las Estrellas", de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel