viernes, 11 de junio de 2010

Nº 27. — ADENOIDES Y ESTREÑIMIENTO



Nº 27. — ADENOIDES Y ESTREÑIMIENTO

pág. 334

En esta figura los planetas están agrupados en cuatro grupos: Neptuno está
en conjunción con Marte; Saturno en conjunción con Urano; Mercurio en
conjunción con el Sol, y Júpiter en conjunción con la Luna. Los dos últimos grupos
están también en cuadratura uno con el otro. Venus está solo y forma un trígono
con Júpiter. Nótese también que el Sol está en paralelo con Neptuno y Mercurio y
que Venus está en paralelo con Marte.

Éste es el horóscopo de una señorita que nació el 27 de noviembre da
1896, a las 2:15 p. m. en Tacoma, en el Estado de Washington (Norteamérica).
Notamos primeramente que hay signos cardinales en los ángulos, lo cual
nos señala que era muy activa por naturaleza; pero actuaba más por impulso que
por razón. Esta característica está indicada por el hecho de que la Luna está en
cuadratura con Mercurio y el Sol. Naturalmente, como tanto la Luna como
Mercurio son indicativos de la mente, cualquier aspecto inarmonioso entre ellos es
perjudicial. Añádase a esto el dato complementario de que Mercurio está en
combustión o abrasado por su proximidad hacia el Sol y se verá la evidencia de
que puede esperarse que esta persona haga muy poco por raciocinio. Esto no
significa el que esta mujer sea de disposición mental mala; es precisamente lo
contrario, como lo indica la conjunción de la Luna con el planeta de la
benevolencia, Júpiter, y el trígono entre este último planeta y Venus, el planeta del
amor y del placer.

La razón por la cual esta joven mujer nos consultó a nosotros fue por una
afección de adenoides, que le hacían muy difícil la respiración. Su estado está
claramente marcado en el horóscopo.
Cuando recordamos que las afecciones en un signo producen una acción
refleja en el opuesto, comprenderemos en seguida que Saturno, el planeta de la
obstrucción en el signo de Escorpio, alterará el ritmo de la respiración a través de
la región de Tauro, que comprende la garganta y la parte inferior de la cabeza.
Además, Escorpio gobierna también la nariz, como se recordará por el rasgo más
característico de los nativos de Escorpio de una nariz aguileña de proporciones
notables. Así, pues, tenemos un Saturno afligido colocado en Escorpio, que
ocasiona la obstrucción de la región rectal y el consiguiente estreñimiento, dando
al mismo tiempo la tendencia a un inconveniente de la garganta y la obstrucción
de las fosas nasales.
En el caso de esta paciente vemos su estado agravado por la cuadratura
del Sol y Mercurio con la Luna y Júpiter. El Sol y Mercurio, estando colocados en
Sagitario, son activos; por lo tanto, en el signo opuesto Géminis, el cual gobierna
el aire respirado en los pulmones, la cuadratura de estos planetas afectará
naturalmente la respiración.
En cuanto al remedio para aplicar en el tratamiento de este caso, parece un
contrasentido el pretender rectificar una obstrucción de la garganta actuando en el
ano. No obstante, Saturno, el planeta de la obstrucción, en conjunción con Urano,
el planeta de la acción espasmódica en Escorpio, señala que en determinado
momento los músculos del esfínter en el ano están tan estrechamente cerrados
que es imposible que se mueva el diafragma.
Bajo condiciones ordinarias una respiración a través del ano que regula la
presión del aire en los intestinos, un factor que es desconocido en general, pero
cuando los músculos del esfínter están congestionados por una configuración tan
severa como ésta, esta automática regulación cesa y el diafragma entonces no
puede funcionar con el desembarazo necesario, y, por consiguiente, los pulmones
están privados del flujo conveniente de aire. De modo que para aliviar esta
condición debe usarse un dilatador mecánico ajustable. Debe tenerse en cuenta
que tenemos dos músculos en el esfínter sobre los cuales operar, estando el
interno colocado un poco más adentro del ano.
Después de unos cuantos tratamiento de esta clase, los intestinos deben
tenerse expeditos por medio de alimentos laxantes propios, tales como ciruelas,
higos y sin olvidar el “basto” pan integral de trigo.
No hay duda de que la enferma tuvo que tomar el recurso de respirar por la
boca, lo cual agravó la afección de la garganta, pero con una continuación
persistente del tratamiento aquí detallado, pronto tendrá menos dificultades para
respirar y entonces será cuestión de poca monta el aprender a respirar por el lugar
debido: la nariz.
Un doctor o sanador que tenga Leo en el Ascendente y cuyo Saturno no
esté en Virgo, probablemente sería el mejor para tratar a esta enferma.

***

del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

No hay comentarios:

Publicar un comentario