viernes, 3 de septiembre de 2010

URANO, EL PLANETA DEL ALTRUISMO



CAPÍTULO XVI

URANO, EL PLANETA DEL ALTRUISMO
pág. 173

El rayo de amor de Venus va hacia el amado y hacia las relaciones
sanguíneas, pero por un. buen aspecto hacia Urano se eleva más allá del plano
del amor sexual a proporciones cósmicas; hacia el amor aquel que Cristo sintió
cuando mirando hacia Jerusalén dijo que, al igual que una gallina cobija su cría
bajo sus alas, así a Él le hubiera gustado cobijarles a todos bajo su manto. Las
personas que tienen este amor de Urano se convierten en consecuencia en
constructores de la sociedad y se les ve asociados a todos aquellos movimientos
que elevan a la misma. Un aspecto adverso de Urano y Venus, por otra parte,
tiene el efecto más degradado sobre la función de Venus, porque conduce a
despreciar de la sagrada función creadora.
Amor es una palabra de la que se ha abusado mucho y la emoción llamada
de este modo está a menudo teñida de un deseo que es una pasión marciana
antes bien que un amor venusiano. Coalición, la nota clave de Venus, sugiere una
unión mucho más íntima, una combinación, y mezcla de las almas de dos o más
personas que componen la familia. Pero Altruismo, la nota clave de Urano, indica
aquel amor que todo lo abraza y comprende como sintió nuestro Salvador. Así,
pues, Urano es la octava de Venus y cualquiera preparado para penetrar en el
sendero de la vida superior que conduce a la iniciación, debe gradualmente
aprender a sobrepasar el amor de Venus, que hace a las familias unas, y empezar
a cultivar el altruismo de Urano que todo lo abarca. Esta meta es elevada y
aquéllos que anhelan llegar tan alto, a menudo caen muy bajo. Cuando nosotros
ensayamos trascender el amor de Venus y cultivar el altruismo de Urano, estamos
en tan gran peligro y las vidas más prometedoras se ven alguna vez arruinadas
por la teoría perniciosa de las almas gemelas, la cual conduce a negocios de amor
clandestinos y a la perversión de la función creadora. Pero recuérdese esto: el
altruismo no requiere la recompensa del amor que tiene sobre los demás; ni tiene
absolutamente ninguna relación con el sexo; tampoco disminuirá el amor hacia
nuestras familias, sino que estando lo más cerca de nosotros sentirán el aumento
de nuestro amor a un grado mucho más elevado que el que se tenga hacia
aquéllos más alejados. Y a menos que nuestro amor dé tales frutos no será de
calidad de Urano y no nos hará progresar en el sendero del desarrollo.
En vista de esto nosotros comprendemos en seguida que la gran mayoría
de la humanidad no puede aún responder al lado superior de Urano y su efecto
sobre la moral es, por lo tanto, manifestado especialmente en la perversión del
sexo, en los lances de amor clandestinos, amor libre, y desprecio de los
convencionalismos; esto es, por supuesto, cuando se ve aspectado por
cuadraturas y oposiciones. Bajo tales condiciones hace a las personas originales y
errabundas, rebeldes al menor refreno, muy independientes y bruscas de
maneras, amigas del trabajo de precursor y de investigación de cosas fuera de lo
común. Los nativos de estos aspectos se entregan a la mecánica superior, a la
electricidad, a la aviación y otras cosas semejantes, tan naturalmente como un
pato en el agua, y se sienten muy orgullosos de lo que ellos consiguen. Tales
personas consiguen sobresalir en literatura, ciencias, filosofía y especialmente en
las artes ocultas. Urano da también un grado elevado de genio musical cuando
está en configuración con Venus, y si Urano está bien fortificado por su posición y
aspectos, califica a la persona para caudillo de modo excelente. Puede decirse
también que los efectos del rayo de Urano se presentan muy a menudo y de forma
inesperada tanto para el bien como para el mal; vienen de repente, y como
nosotros respondemos más fácilmente a su lado malo, estos efectos son
generalmente desastrosos por naturaleza. Cuando Urano está en el Ascendente
da más estatura al cuerpo, de modo que los verdaderos uranianos son
generalmente muy altos.

***

del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

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